| El proceso de Bolonia y los ingenieros técnicos industriales |
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"No hay final sin retórica". Artículo de D. Manuel León Cuenca, Presidente del COGITI. (Extraído de la web del COGITI). Siempre es difícil y comprometido expresar frases de terceras personas fuera del contexto en las cuales se han escrito, y así el ahora Conseller Valenciano de Empresa, Universidad y Ciencia y anterior rector de la Politécnica de Valencia, dice el 11 de Enero: "El proceso de Bolonia se ha quedado obsoleto antes de nacer"."El punto cero de lo que tiene que pasar en la Universidad para que sea moderna es desacralizarse y perder la idea de que es el centro del mundo porque ya no tiene monopolio de nada". El Presidente de la CRUE el 16 de Enero en un articulo titulado "¿Encrucijada o callejón sin salida?" expresa como puede deducirse del titular, múltiples pensamientos, dominando curiosamente sobre todos, el que las cuentas estén claras: "del delicado y complejo problema de la propia determinación de los precios de los posgrados .. y por otra parte dice : "En la actual encrucijada universitaria hemos de acertar, además, a elegir entre los caminos que no llevan por igual a Bolonia". En otro momento escribe: "Mas que para alcanzar soluciones salomónicas al gusto de todos, que acaben por dejar las cosas como están en una especie de viaje a ninguna parte... Un catedrático de matemáticas de la Universidad de Cantabria y asesor del programa de Convergencia Europea de la Aneca en otro articulo del día 18 de Enero titulado "Replanteemos el Problema", trata de analizar las reformas universitarias respecto a las profesiones. No sabemos si en ella incluye la de los docentes universitarios. En cualquier caso cuestiona lo que haya sido capaz de aprender el profesional."La Universidad, la española, la europea o la de cualquier otro país, no está en condiciones de garantizar que sus titulados hayan adquirido toda la formación que justifiquen unas atribuciones profesionales amplias y definitivas, a la antigua usanza." Acaba su articulo de la siguiente manera: "La cuestión será entonces seleccionar una solución que proteja a los ciudadanos de los gremialismos que acechan a las carreras profesionales, pero ése será otro problema." El día 17 de Enero la Directora General de Universidades recibe al INITE y de nota informativa de ésta Institución se desprende de forma inequívoca algo que escuchamos en un pleno de nuestro Consejo General hace unos meses por ésta importante responsable del Ministerio de Educación: " .."tajante en que para las ingenierías las carreras se estructuren con 240 créditos ects incluido el proyecto fin de carrera." "Los masteres con directrices generales propias no tienen sentido en las ingenierías." "Los grados y masteres son nuevas titulaciones y no tienen nada que ver con las titulaciones actuales." "El acceso a los masteres está garantizado por ley para los ingenieros técnicos, con independencia de los requisitos de acceso a éstos" "..los títulos de grado serán los verdaderos títulos con relevancia social y profesional" En la misma fecha y posiblemente a la misma hora del citado 17 de Enero, nos recibía el Secretario de Estado de Universidades a tres personas de nuestro Consejo General, y nos informaba de la propuesta que se iba a plantear en los próximos días bajo la fórmula del 3+1 para el titulo de Ingeniero de Grado. Los tres primeros años será una formación académica y el adicional práctica de empresa tuteladas y proyecto fin de carrera, en total 180+60 créditos ects. El titulo de grado tendrá competencias plenas. Las atribuciones serán reguladas posteriormente por Ley. El que solo curse los tres primeros años académicos (180 créditos ects), no tendrá el título de grado, pero si podrá acceder al master. El master será de especialización con 120 créditos ects (dos años). No debemos olvidar los múltiples documentos emitidos por muchas instituciones académicas, especialmente nuestras escuelas universitarias con trabajos de gran calado, profesionales, Ministerio de Educación, asociaciones de estudiantes. Curiosamente no conocemos nada de Sindicatos y Empresarios y la prensa solo entiende para hablar con interlocutores de las universidades, como si todos los demás no existieran, salvo casos muy excepcionales. Por cierto. ¿Donde está el Ministerio de Industria con estos nuestros problemas? Personas mejor informadas y autorizadas que nosotros lo llamaban el Ministerio silencioso. Esperamos que se tomen iniciativas, se hable menos entre bastidores y mejoremos en nuestra democracia participativa. Si a ésta batería de opiniones tan diversificadas y en tan pocos días, se le añade los seis años que tenemos a cuestas de reuniones, estudios, congresos, Mesa de la Ingeniería, Inite, Unión Profesional, Upi, Universidades y opiniones vertidas en múltiples medios informativos, sin duda alguna el desconcierto mental nos lleva a la conclusión del " ¡ sálvese quien pueda ¡" Algunos tal vez puedan pensar que la cosa no es tan mala, cuando hay tanto debate y controversia; es cierto que esto es positivo y así debemos pensarlo todos. Lo malo es, que lo que vaya a salir estamos convencidos que estará regido no por el interés general, sino por el interés de los mejores posicionados políticamente en sus intereses específicos de grupo, sean profesionales, docentes u otros interesados. Ya sabemos que alguien puede decir que es una expresión tal vez desencajada, pero ya tenemos el evidente ejemplo de las atribuciones profesionales en materia de telecomunicaciones de infraestructura comunes en edificios, que tras tener "los industriales" atribuciones desde hace 70 años en una materia, y de forma retroactiva, sin pensarlo dos veces, sin preguntar, con dos sentencias favorables del Tribunal Supremo, fuera del contexto de las profesiones, a la vista de una reforma universitaria de gran calado que está llegando y que podía esperar, sin tener en cuentas las miles de personas que viven de ello, y en una ley que no viene a cuento, nos despojan por la puerta trasera, y todo porque otra profesión de forma hábil y silente, con un posible super-enchufe, contactan con unos cuantos diputados y consiguen el triple salto mortal sin red, sin que se enteren las otras partes interesadas. No sabemos si ello se llama inseguridad jurídica, esto es un cachondeo, o somos unos inútiles que no nos enteramos. Con ésa vara de medir es imprevisible lo que pueda ser el final de las reformas de las enseñanzas universitarias. Hace tiempo constatamos que los más altos responsables políticos de educación, desconocen absolutamente todo de nuestra profesión, sus estadísticas, su antigüedad, su propio nombre, su mercado laboral, sus atribuciones, su historia académica y profesional, etc. y no podemos llegar más arriba de lo habitual a contarlo, sencillamente porque no nos dejan. Claro que es lógico, porque no quieren enterarse, ni éstos ni los de antes, de que somos sociedad civil, agentes sociales, corporaciones de derecho publico, y que lo más cómodo es quitarse del medio los grupos profesionales organizados. Jamás ningún grupo político de la democracia, versión Constitución del 78, ha querido desarrollar el Art. 36 de la misma. Nuestra colegiada opinión es que se está despilfarrando una parte importante del acervo democrático del país con los profesionales, y se pagará por ello tarde o temprano. No somos ni mejores ni peores que las organizaciones sindicales o empresariales, pero somos sin duda más independientes en todo, y en ello radica uno de nuestros problemas. Compañeros y compañeras colegiados y estudiantes de Ingeniería Técnica Industrial: Estad pues preparados; la calle debe ser lo último, sino tenemos otra opción. Somos muchos y defendemos no lo que somos ahora, sino el futuro de las Ingenierías, y en éste asunto hay muchos intereses absolutamente ajenos a lo que interesa al país y no les temblará la mano a los que confunden un titulo académico con un titulo nobiliario, dicho sea con toda benevolencia. ¿Y donde estamos nosotros, qué modelo defendemos para el ingeniero de grado?. El de siempre, el que describía la Directora de Universidades el pasado día 17 de Enero, del que hacemos mención líneas atrás. Es decir 4 años con plenitud de atribuciones. En master solo especialización. No nos gusta y no nos fiamos del modelo 3+1 y la versión 3+2, porque solo atiende a los inmovilistas conservadores de los cinco años y sus derivadas de los masters paraguas y otras muchas prerrogativas insostenibles. Después de pasar discutiendo muchos años en torno a Bolonia, que ahora parece que algunos cuestionan, pretenden tener a todos contentos para que todo siga igual. El final se acerca y los retóricos, interesados y posicionados, esperamos que no se salgan con la suya. |
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